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Cannabis medicinal y TDAH: ¿puede el sistema endocannabinoide ayudar a mejorar la concentración?
Durante años, la conversación alrededor del cannabis y el TDAH ha estado llena de prejuicios. Mientras algunos lo ven únicamente como una sustancia recreativa, cada vez más investigaciones y testimonios clínicos han comenzado a explorar algo mucho más complejo: el posible papel terapéutico de los cannabinoides en personas con Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH).
Uno de los estudios más interesantes sobre este tema fue publicado en Medical Cannabis and Cannabinoids en 2018, y documenta el caso de un paciente adulto diagnosticado con TDAH que encontró alivio significativo en tratamientos basados en cannabis medicinal después de experimentar fuertes efectos secundarios con medicamentos tradicionales.
Cuando el tratamiento convencional deja de funcionar
El paciente del estudio fue diagnosticado con TDAH a los 33 años y comenzó un tratamiento con metilfenidato (Ritalin). Aunque inicialmente logró mejorar su concentración y desempeño laboral, con el tiempo aparecieron efectos secundarios severos: insomnio, irritabilidad, sudoración excesiva, problemas gastrointestinales y ansiedad.
Posteriormente probó otros medicamentos psiquiátricos como bupropión, lorazepam y alprazolam, pero la situación empeoró. Algunos incluso le provocaron pensamientos suicidas, palpitaciones intensas y varios días sin poder dormir.
Fue entonces cuando descubrió investigaciones europeas donde ciertos cannabinoides estaban siendo utilizados experimentalmente para tratar síntomas de TDAH en adultos resistentes a tratamientos tradicionales.
¿Qué efectos reportó con cannabis medicinal?
Después de ser evaluado en Alemania y posteriormente autorizado en Finlandia para acceder a productos estandarizados de cannabis medicinal, el paciente comenzó un tratamiento con dos formulaciones distintas:
- Una rica en THC
- Otra combinando THC y CBD
Durante más de cinco años, el paciente reportó mejoras importantes en síntomas como:
- impulsividad,
- frustración,
- dificultad para concentrarse,
- hiperactividad mental,
- irritabilidad,
- problemas de sueño.
Además, el CBD ayudó a equilibrar algunos efectos intensos del THC, reduciendo ansiedad y mejorando la calidad del descanso.
Lo interesante no es solamente el resultado clínico, sino la lógica neurobiológica detrás de ello.
El sistema endocannabinoide y la dopamina
El TDAH históricamente se ha relacionado con alteraciones en la regulación de dopamina, neurotransmisor involucrado en motivación, atención y control de impulsos.
Aquí es donde entra el sistema endocannabinoide: una red de receptores presentes en el cerebro y el cuerpo encargada de mantener equilibrio interno (homeostasis). Distintos estudios citados en la investigación sugieren que los cannabinoides podrían modular la actividad dopaminérgica y ayudar a regular conductas impulsivas, hiperactividad y distractibilidad.
Incluso algunos investigadores plantean que ciertas personas con TDAH podrían experimentar una especie de “hiperconcentración” con cannabis, especialmente en tareas creativas o cognitivas prolongadas.
Esto no significa que el cannabis “cure” el TDAH, ni que funcione igual para todos. Pero sí abre una conversación importante sobre alternativas terapéuticas más personalizadas.
Lo que la ciencia todavía no sabe
El propio estudio es claro en algo: hacen falta más ensayos clínicos, estudios longitudinales y protocolos médicos bien definidos.
Todavía no existe consenso sobre:
- qué cannabinoides funcionan mejor,
- qué proporción THC/CBD es ideal,
- cuáles son las dosis más seguras,
- qué perfiles de pacientes podrían beneficiarse realmente.
Además, el cannabis no está libre de riesgos. Como cualquier tratamiento, requiere evaluación profesional, contexto médico y responsabilidad.
Más allá del estigma...
Quizá una de las partes más interesantes del estudio no es farmacológica, sino social. Los investigadores mencionan que muchos pacientes con TDAH reportaban sentirse ignorados por médicos que descartaban automáticamente sus experiencias positivas con cannabis debido al estigma histórico alrededor de la planta.
Y ahí existe una reflexión importante: la conversación científica sobre cannabis está apenas comenzando. Durante décadas, investigar sus posibles beneficios fue extremadamente difícil por razones legales y culturales.
Hoy, poco a poco, estamos empezando a entender que el sistema endocannabinoide podría tener un papel mucho más relevante en salud mental, sueño, dolor, ansiedad y regulación emocional de lo que se pensaba anteriormente.
La pregunta ya no es solamente si el cannabis tiene potencial terapéutico.
La verdadera pregunta es cuánto nos falta todavía por comprender.
Hupli, A. M. M. (2018). Medical cannabis for adult attention deficit hyperactivity disorder: Sociological patient case report of cannabinoid therapeutics in Finland. Medical Cannabis and Cannabinoids, 1(1), 112–118. https://doi.org/10.1159/000495307